EL HIERRO, Canarias (21 a 23 septiembre y 19 a 20 octubre 2010)

 

mapa-el-hierro-jpeg Hicimos dos visitas a El Hierro, la primera en ferry desde La Gomera y la segunda con El Duende antes de partir hacia Cabo Verde.

 

 

 

img_1132-1280x768 La primera visita, del 21 a 23 de septiembre de 2010, la hicimos con Bea, la hija de Marta, que pasó casi dos semanas con nosotros por esas fechas. Salimos en ferry desde San Sebastián de la Gomera y dos horas después llegamos al puerto de La Estaca, en El Hierro. Allí alquilamos un coche para movernos por la isla.

img_1144-1280x768   img_1163-1280x768 Tomamos la carretera hacia Valverde y desde allí seguimos hasta llegar al Charco Manso, en la punta nordeste de la isla, donde nos dimos un estupendo baño en sus aguas cristalinas.

 

 

img_1170-1280x768 De allí seguimos hasta el Pozo de las Calcosas, con dos increíbles piscinas naturales y unas preciosas casas con tejado de paja y paredes construidas con piedra negra local.

 

 

img_1185-1280x768 En Las Calcosas encontramos la iglesia más diminuta que habíamos visto en nuestras vidas.

 

 

 

img_1196-1280x768   img_1197-1280x768 Fuimos luego al Mirador de la Peña pasando por Mocanal. El mirador tiene unas impresionantes vistas hacia El Golfo, una enorme y ancha bahía al norte de la isla. En el mirador, hay un restaurante construido por César Manrique, muy en su estilo.

 

img_1208-1280x768 Desde el mirador, tomamos una pequeña carretera hasta San Andrés y de allí seguimos hacia La Restinga, en la parte más meridional de la isla, por una carretera que discurre entre pequeños pueblitos y enormes pinares.

 

 

 

Al llegar a La Restinga, fuimos al club de buceo “El Submarino”, ya que le habíamos prometido a Bea hacer una inmersión con su recién obtenido carnet de buceo. Allí conocimos a Andy y quedamos para bucear el día siguiente. Acabamos tomando con él y sus amigos varias cervezas y nos buscó también un apartamento allí mismo donde pasar la noche. Nos cayó un aguacero de órdago.

img_1246-1280x768   img_1251-1280x768 A la mañana siguiente, a pesar de estar nublado, salimos a bucear. Aunque sólo Bea iba a hacer inmersión con botella, nos fuimos todos en la neumática, y nosotros  aprovechamos para bucear con gafas, tubo y aletas en el precioso Mar de las Calmas, que es reserva marina integral. Bea hizo su inmersión con un monitor del club. Fue muy bonito. Nuestra única pena es que no se nos acercó un tiburón hembra que solía visitar esa zona.

img_1266-1280x768 img_1276-1280x768  Tras despedirnos de Andy y sus amigos, salimos otra vez con el coche, esta vez en dirección oeste hacia el Faro de Orchilla. El camino hasta él discurre al principio entre pinares (que crecen sobre un manto de pinocha roja) y luego entre puras rocas.

img_1303-1280x768 El Faro de Orchilla está situado en la parte más occidental de la isla. Hasta 1492 se creía que Orchilla era el final del mundo y que más al oeste sólo existía un océano lleno de monstruos. Ya desde los tiempos de Ptolomeo se situó en este lugar el Meridiano cero. También los franceses establecieron oficialmente el meridiano cero en dicha punta en 1634, hasta que se cambió definitivamente por el de Greenwich en 1885.

img_1311-1280x768   img_1317-1280x768 Volvimos a dormir en La Restinga, y a la mañana siguiente tomamos la carretera hacia el norte que nos lleva a la Sierra de Malpaso, que recorrimos de este a oeste, pasando por los pueblos de Frontera, Tigaday y Sabinosa. Los contrastes de esta isla son alucinantes. Por la mañana estás en un desierto de rocas, y a mediodía en una sierra, a 1500 metros sobre el mar, con una vegetación que parece del Pirineo profundo. La carretera discurre paralela a la bahía de El Golfo, no nos cruzamos casi con ningún coche y en esa espesura verde y frondosa, te parece mentira que el mar, los baños y las playas estén sólo a unos pocos kilómetros.

 

img_1373-1280x768   img_1398-1280x768 Al llegar al Pozo de Sabinosa, en la parte más occidental de la bahía de El Golfo, recorrimos éste por la costa, esta vez en dirección Este. Paramos en el Charco de los Sargos, donde nos tomamos unos buenos bocatas y dimos de comer trozos de queso a un enorme lagarto de manchas azules en el lomo.

 

img_1357-1280x768   img_1365-1280x768 Siguiendo hacia el Este, hicimos una parada en Las Puntas, donde las olas baten los altos acantilados levantando paredes de espuma.

 

img_1414-1280x768 Desde allí volvimos a La Estaca, pero como nos sobraba tiempo antes de tomar el ferry, bajamos por la carretera hacia el Sur que lleva al Parador Nacional de El Hierro, hasta el Roque de la Bonanza. Muy bonitas vistas.

 

 

Y de allí, vuelta a La Estaca, vuelta al ferry y vuelta a La Gomera. Han sido tres días muy aprovechados y desde luego, nos alegramos de no haber dejado las Canarias sin visitar a fondo esta increíble isla. Ha merecido la pena.

 

SONY DSC Nuestra segunda visita a El Hierro, la hicimos con El Duende, casi un mes después, antes de partir definitivamente hacia Cabo Verde. Navegamos desde La Gomera con buen viento todo el día, con el genaker.

segunda-1-1280x768 A la altura de la isla de El Hierro, recibimos los partes meteorológicos que nos dan poco viento para los próximos diás, por lo que decidimos arribar a La Restinga y esperar a que pasen las calmas en puerto.

 

Llegamos de día y directamente nos dirigimos a un amarre libre en la cabecera del pantalán, que en la visita anterior vimos que era de tránsito. El guardamuelles esperó a que termináramos la maniobra de amarre para “echarnos”, sin causa aparente y con muy malos modales. Accedimos a sus incomprensibles indicaciones de amarrarnos abarloaos al dique exterior, inseguro como demostró ser más tarde.

segunda-2-1280x768 Pasamos dos días con sus noches allí, durante los cuales no paró de llover. Permanecimos todo el tiempo a bordo, ya que a unos poco metros había una convención de buzos y fotografía submarina, con cantidad de zodiacs embarcando y desembarcando.

Tuvimos además la incomodidad de una fuerte resaca que nos hacía golpear con fuerza contra el muelle y que nos destrozó nuestras mejores defensas y amarras. Aún así, sacamos tiempo esos días para darnos algún bañito y comer pescao fresco.

segunda-3-1280x768 A la mañana del tercer día, con buenas previsiones, salimos hacia Cabo Verde.

 

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Una respuesta a EL HIERRO, Canarias (21 a 23 septiembre y 19 a 20 octubre 2010)

  1. bea dijo:

    no os olvidéis de lo que dije en su momento, que me compraría una casa en Las Calcosas… y en Ilha Grande. Que yo no hablo por hablar! Cuando sea rica y famosa…

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