TRAVESÍA CANARIAS – CABO VERDE (21 a 27 octubre 2010)

 

21 octubre (1º día). Antes de salir del puerto de La Restinga, en la isla canaria de El Hierro, aprovisionamos de pan y gasoil y nos despedimos de nuestros amigos de Salvamento Marítimo, de Pedro Canomanuel y de Andy del club de buceo “El Submarino”.

Le dejamos un “regalito” al Cabildo: las dos defensas reventadas quedaron colgadas del muelle con una “cariñosa” dedicatoria. No quisimos partir sin dejar nuestro testimonio por las incomodidades y pésimas condiciones ofrecidas por los funcionarios portuarios del Cabildo. Es un pena que, siendo el último puerto español antes de cruzar hacia América, los servicios (luz, agua, atraque…) del puerto sean prácticamente nulos para los veleros en tránsito.

img_1554-1280x768 Salimos hacia las once de la mañana, con poco viento del SSE, pero suficiente como para ir con mayor, génova y piloto de viento. Pasamos las siguientes 24 horas entreteniéndonos  en buscar las mínimas rachitas suficientes para que las velas portaran con Isidoro (como llamamos afectuosamente a nuestro piloto de viento).

A las 16 y a las 22 horas UTC, tratamos de contactar con Rafael del Castillo sin éxito. Estamos todavía demasiado cerca de Las Palmas como para que las señales de onda corta nos lleguen con claridad.

img_1560-1280x768 Por la noche, el viento cayó definitivamente e hicimos las guardias a motor, con Bartolo, que es como llamamos a nuestro piloto eléctrico.

Hay una enorme luna llena que ilumina la tranquila noche del Atlántico. En las últimas 12 horas, solo hemos hecho 32 millas, pero con la buena sensación de estar ya en mar abierto y con partes meteorológicos favorables para los próximos días.

 

img_1555-1280x768 22 octubre (2º día). Las guardias nocturnas han sido tranquilas, todo sigue muy encalmado.  Por la mañana temprano, ante la continua inestabilidad del poco viento, hacemos maniobras varias: atangonar, quitar el tangón, dar génova, recoger génova, dar genaker, quitarlo porque cae el viento… Así hasta el mediodía, en que rellenamos el tanque de gasoil con los 20 litros consumidos en las 72 millas recorridas en las últimas 24 horas…  y damos motor. Hemos encontrado las calmas demasiado pronto…

img_1556-1280x768 A las 16 horas conseguimos contactar con Rafael del Castillo, aunque la recepción todavía no es muy buena.

 

 

 

img_1559-1280x768 La tarde sigue igual, intentando hacer andar a El Duende. Hacemos la primera guardia con la sensación de que los vientos de componente norte se van a estabilizar. Ya podemos navegar a vela, atangonados por babor, aunque lo hagamos lentamente.

 

 

img_1544-1280x768 23 octubre (3º día). El viento siguió refrescando durante toda la noche, hasta llegar a rachas de 15 nudos. Nosotros alcanzamos las mayores velocidades desde que dejamos Canarias (unos seis nudos). Poco antes del amanecer nos cruzamos con el CAPE RIVIERA, un tanker con destino a Constanza.

 

Al refrescar el viento, el molino comienza, por fin, a trabajar. Seguimos cruzándonos con mercantes que suben hacia el norte, pero ninguno nos pasa demasiado cerca. El curri, con un pulpazo como rapala, no se entera de “ná”.

img_1561-1280x768 A las 16 horas, hablamos con Rafael, por primera vez con claridad. La recepción mejora al desconectar equipos que probablemente interfieren, como el molino de viento, el piloto de motor, la nevera… Los partes que nos da para los próximos días van a ir mejorando.

 

Intentamos bajar los primeros mapas UGRIB con el SAILMAIL, pero el ordenador nos da un susto al quedarse “muerto”. La batería vieja ha “petado” y ya no carga. Menos mal que llevamos una de respeto.

 

img_1572-1280x768 24 octubre (4º día). A media noche y a rumbo encontrado nos cruzamos con el pesquero gallego PLAYA de CATIVA, con rumbo a Vigo. Sobre la una de la mañana, el viento vuelve a arreciar hasta los 25 nudos y ponemos un rizo en la mayor. Aunque perdemos casi un nudo y medio de velocidad, ganamos muchísimo en comodidad y seguridad. Toda esta noche hasta el amanecer tuvimos que ir gobernando a mano ya que el mar y el viento vienen demasiado confusos y racheados.

img_1564-1280x768 A mediodía, y con Marta a la caña, avistamos pardelas, tortugas, paíños… mientras recogemos cagotes (peces voladores) de cubierta al hacer la inspección de rutina.

 

 

img_1566-1280x768 Durante las primeras horas de la tarde, el viento sigue aumentando hasta alcanzar rachas de 35-40 nudos. La mar sigue confusa con olas de hasta cinco metros y con rompientes encontradas provenientes de todos lados, incluso de proa… Llevar la caña en estas condiciones se hace cansado, ya que tienes que ir mirando a proa, para que las velas vayan portando,  y a popa, para no embarcar ninguna ola perdida.

img_1568-1280x768 Aprovechamos para reducir aún más velamen, aguantando la empopada sólo con el yankee atangonado. A pesar de la maretona, de las rachas y del poco trapo, nos encontramos mucho más a gusto sabiendo que nuestro cascarón navega más seguro.

Seguimos recibiendo partes favorables para lo próximos días, con vientos del nordeste de unos 20 nudos.

 

img_1579-1280x768 25 octubre (5º día). Toda la noche y hasta mediodía, nos hemos ido turnando con las cansadas guardias. Los descansos entre guardia y guardia parecen tan breves que, cuando te despiertas, lo haces con la sensación de que has soltado la caña cinco minutos antes. Al ser sólo dos tripulantes a bordo, nuestras guardias son de unas tres horas. El sueño “partido” durante varios días seguidos, y el cansancio de llevar la caña, hacen que prácticamente todo el tiempo que no estás al timón, lo pases durmiendo. Cocinamos cosas muy sencillitas y casi nunca las comemos juntos…

A partir de mediodía, por fin, sacamos punta al piloto porque el viento ha rolado un poco hacia el este. Esto nos permite hacer lo más deseado en las largas travesías: sacar tiempo, aparte de hacer andar al barco, para uno mismo, y dejarse llevar por libros de otros navegantes, cocinar, descansar, ojear las cartas de destino…

img_1574-1280x768 Por la tarde, quitamos tangón, largamos más génova y ponemos mayor con segundo rizo. Por la noche, el viento amainó y hubo que ponerse de nuevo a la caña.

Las noticias de España nos llegan a través de Radio Exterior, que sintonizamos por onda corta, o a través de Rafael del Castillo.

 

Esa noche, mientras Quique hablaba con Rafael y Marta llevaba la caña, ésta recibió el susto de su vida cuando algo le golpeó en la cara con fuerza. Resultó ser un cagote de ración que la dejó despejada para el resto de la guardia. Lo de los peces voladores parece muy romántico, pero cuando te saltan a la cara en mitad de la noche y en mitad del Atlántico, ya no te hacen tanta gracia…

 

img_1585-1280x768 26 de octubre (6º día). Hemos pasado toda la noche a la caña para conseguir mantener el barco a buen rumbo. Durante las primeras cuatro horas, Marta tuvo que esforzarse para llevarlo así a pesar de la mala mar y los constantes roles de intensidad y dirección del viento.

Se hace difícil mantener el rumbo con ambos pilotos. Con Isidoro, por no ser estable la dirección del viento, y con Bartolo, por la mar tan confusa.

img_1575-1280x768 Al amanecer, el viento rola del norte al este, lo que nos permite orzar un poco para poder atangonar a media mañana y por la tarde, dejarnos caer hacia el canal entre San Vicente y Santo Antao.

El resto del día consistió en ir esquivando chubascos y recibir continuas visitas de petreles y paíños.

 

27 de octubre (7º día). Esta noche hemos podido enviar nuestros primeros correos electrónicos, vía SAILMAIL, a Bea y Marcos.

Al clarear el día, observamos una vibración extraña en la pala del piloto de viento, en la del timón y en la hélice. Recogemos piloto de viento y, con el motor apagado, embragamos, aunque seguían persistiendo las extrañas vibraciones. No está la mar, desde luego, como para tirarse a bucear con las gafas. Todo esto nos hace pensar que algo se ha enganchado en el fondo del barco y nos crea las perturbaciones anómalas. Tras varias horas, todo desaparece por sí solo y pensamos que probablemente sería cualquiera de los miles de objetos-basura que hay por medio de la mar.

A las 15 horas trasluchamos para arrumbar al canal de San Vicente. Seguimos atangonados y nos preparamos para las fuertes rachas de aceleración que nos encontramos en la bocana.

img_1588-1280x768 A las 20:30 horas llegamos al puerto de Mindelo. Arriamos velas, las aferramos y preparamos maniobra de fondeo en el antepuerto. Allí saludamos a unos pescadores coreanos varados en el astillero de CAP NAVE, que nos indican que sigamos hacia dentro de la dársena para conseguir un fondeo más tranquilo y seguro. Echamos nuestra nueva ancla BRAKE (un híbrido entre CQR y BRUCE de 22 kg) en 8 metros de agua sobre un fondo blando y con 40 metros de cadena.

Esa noche, aunque cansados, contactamos con casa para avisar de nuestra llegada. Nos tomamos tranquilamente la primera cervecita desde Canarias y nos dispusimos a dormir como troncos.

NOTA: por si teneis dudas sobre algún término marinero utilizado en el texto, aquí tenéis un enlace para un DICCIONARIO NAUTICO.

Esta entrada fue publicada en Travesías y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a TRAVESÍA CANARIAS – CABO VERDE (21 a 27 octubre 2010)

  1. Javier dijo:

    Ay, esta es la que más me duele. No me la he leído entera porque quiero consumirla poco a poco, pero sí he visto lo del diccionario, muy interesante.

  2. miguel dijo:

    muy bien por lo del diccionario. Os apunto un tanto

    • El Duende dijo:

      Hola Miguel!
      Como verás, lo hemos incluido también en la entrada de la travesía del Atlántico, haciendo mención especial a tu sugerencia.
      Muchas gracias por tus comentarios.
      Abrazos de Los Duendes

  3. teresa caceres dijo:

    HOLA, DUENDES¡, encantada de seguiros en flashback,vaya viajazo nos estais dando .. !estupenda idea la del diccionario! De todas formas hay algo que no entiendo:”el curri, con un pulpazo con rapala” ¿ Qué o quién es “el curri”, y la “rapala”? traducción, please,que no me quiero perder detalle.. ! Los peces voladores son flipantes ¡ ¿se sabe por qué vuelan? Un beso bien grande,hasta pronto!

    • El Duende dijo:

      Hola Teresa,
      los filólogos no sé si estarán muy de acuerdo con el término “curri”, pero al final, es el que todo el mundo usa.
      CURRI (proviene de la palabra CURRICÁN): dícese de una línea de nylon, cabo, cable, etc… que un barco arrastra por la popa y que lleva al final un señalero con uno o varios anzuelo. Este señalero puede ser un pescao o un cebo artificial. La RAPALA es un pescaíto artificial con sus colorines, que cubre el anzuelo, y tiene como finalidad atraer la curiosidad o el hambre del pescao que se cruce en su camino.
      Besos!
      LOS DUENDES

  4. Águeda Celdrán Poyato dijo:

    Llevo una hora flipando con vosotros. ¡Qué contentos debeis estar! Qué intensidad. Qué fotos, qué mares, qué personas. Un abrazo, queridos duendes!!!

    • El Duende dijo:

      ¡¡¡¡AGUEDA!!!!
      Siento que en este viaje no pueda llevarte una piedra de cada sitio que visito…. hundiríamos a El Duende…. pero, aunque sea enrocada en el ancla, alguna te llevaremos. Lo que no podemos decirte es cuando!!
      Muchos besos para tí y para todos los cabopaleros que pregunten por nosotros.
      Los Duendes

  5. bea dijo:

    genial la idea del diccionario!! Me ha encantado, no se me habría ocurrido nunca. Por fin saco un rato para ponerme al día y leerme las dos entradas que no había leído aún! La unica pega? Habría sido más divertido ver una foto de Marta abofeteada por el cagote, más que sujetándolo tranquílamente jajajaja!! Si es que hay que estar siempre preparado con la camara de foto… o de video!
    Muchos besos!

Responder a miguel Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>