TRAVESÍA DEL ATLÁNTICO (12 a 26 noviembre 2010)

14 días y 14 horas!!!

trade-winds La travesía desde Europa hacia Brasil viene condicionada por el anticiclón de Las Azores, que genera los alisios en el Atlántico Norte y el de Santa Helena que genera los alisios del Atlántico Sur. Entre ellos se encuentra la zona de calmas ecuatoriales (ITCZ, del inglés Inter Tropical Convergence Zone) que cambia unos grados de latitud según la época del año. Así, el éxito de la travesía consiste en aprovechar bien los alisios y pasar la ITCZ lo más rápidamente posible.

mapa-marcado Como podréis observar en la foto de la izquierda (o con más detalle en “La estela de El Duende”, el mapa de Google con nuestra ruta, y que muestra las coordenadas para cada singladura), la estrategia que seguimos fue salir de Cabo Verde y arrumbar al SUR, cerca del meridiano 24, hasta haber dejado atrás el Ecuador. Sólo entonces, tomamos rumbo Sudoeste en dirección a Salvador de Bahía.

 

 

rafael-copiar Recibíamos la previsión meteorológica por dos medios distintos. Por un lado, conectábamos todos los días con Rafael del Castillo, de Las Palmas de Gran Canaria, por la radio de larga distancia (radio HF, BLU o SSB). Él nos daba las previsiones para los siguientes días a través de la Rueda de los Navegantes. Por otro lado, bajábamos los partes al ordenador a través de la BLU, mediante un módem (llamado PACTOR III) que descifra las señales de radio y las convierte en información digital. Con este sistema teníamos acceso a los mapas con las previsiones del tiempo (UGRIB, Metareas…) y teníamos también correo electrónico.

fruta Salimos de Cidade Velha (Isla de Santiago en Cabo Verde) al amanecer del día 12 de noviembre de 2010, con  vientos de noreste de 15 nudos. El rumbo lo mantiene “ISIDORO”, nuestro piloto de viento SAILOMAT, nuestro “mejor tripulante”. Partimos con el barco bien aprovisionado de fruta y verduras, arroz y pasta, conservas, tanques de gasoil y agua llenos, y…. los tres tripulantes (Quique, Marcos y Marta) con muchas ganas de navegar!!!

 

12 noviembre 3 Día 12 de noviembre. Este primer día, Marcos pescó un PETO (una especie de túnido) de unos 12 kg. Lo limpió y lo troceó en filetes. Los mejores trozos (ijadas, huevas y lomos) los  comimos frescos y otros los repartimos en generosas raciones y los congelamos. Nuestra nevera tiene un pequeño congelador que quedó completamente lleno de bolsas de pescado que nos duraron casi toda la travesía.

 

 

Después de varias trasluchadas, observamos que el genaker se ha rajado por el puño de escota y que varios remaches de la boca del tangón se han ido. Reparamos provisionalmente la vela con tejido adhesivo y saneamos el tangón recortando varios centímetros de un extremo y volviendo a remachar. Después de tres horas, queda todo solucionado.

12 noviembre 1       12 noviembre 2

 

 

 

 

 

Fue un día “completo”, porque vimos calderones y montones de delfines. Por la noche, hacemos de enlace, en la Rueda de los Navegantes, con el Gran Camajal V, que se encuentra a 60 millas al sur de Las Palmas. El barco es propiedad de Juan Tomás y lleva tripulación mallorquina.

 

13 noviembre 1 El 13 de noviembre (2º día) continuamos con el viento del noreste de 15 nudos. Se partió el cabo de la retenida del tangón al rozar con la polea de la amura de babor y sobre la marcha cambiamos la retenida de estribor por la de babor.

 

13 noviembre 2 Hacemos una empanada gallega con los restos de asado de peto de ayer.  13 noviembre 3

 

 

 

El 14 de noviembre (3º día) el viento roló a ENE de 10 nudos. El piloto de viento continúa portando y nos permite darnos un desayuno completo y empezar a cocinar las ijadas del peto a la plancha.

14 noviembre 1 El generador eólico y la placa solar funcionan a pleno rendimiento, así es que no tenemos que encender el motor para cargar baterías.

A la noche, en la Rueda de los Navegantes, pudimos contactar con Alfito de Azores, enlace de Rafael en aquellas islas.

Las guardias nocturnas son muy llevaderas al ser tres tripulantes. Hacemos guardias de dos o tres horas y, por supuesto, siempre está uno de nosotros en cubierta ojo avizor.

 

15 noviembre 1 El 15 de noviembre (4º día), aunque aún estábamos en los 6 grados Norte, comenzamos a ver chubascos a nuestro alrededor. Ya estamos entrando en la ITCZ. El viento ha caído también a 5-10 nudos.

Comimos guiso de peto y batido de frutas (banana, papaya y naranjas).

Por la noche nos cae una tormenta espectacular, con rayos, truenos y relámpagos que te dejaban cegado durante un par de segundos… La humedad en el ambiente es brutal, incluso  cuando no llueve. A veces tenemos tormentas sin lluvia, pero con gran aparato eléctrico, con rayos disparando en todas direcciones. Los truenos suenan como “chasquidos” o “crujidos”.

24 noviembre 2 El 16 de noviembre (5º día), seguíamos igual y, como había previsiones de que esto sólo duraría hasta mañana, pusimos en marcha el motor. Ello nos permitió sortear los chubascos que detectábamos perfectamente con el radar. Éste ha sido el único momento en que pusimos motor para salir de las calmas ecuatoriales. En total fueron SOLAMENTE 10 horas de motor en un recorrido de más de 2300 millas. Todo el resto de la travesía lo hicimos a vela. Esa noche bajamos el UGRIB y pudimos recibir varios correos electrónicos.

 

17 noviembre 1  El 17 de noviembre (6º dia) recibimos por la mañana la visita de un catamarán, el VAKUA, que se pasó varias horas haciendo maniobras extrañas por proa y dándonos mil historias que pensar. Al final, y bajo un fuerte chubasco se nos acerca para pedirnos el parte meteorológico para los próximos días… en mitad del Atlántico!!! Son de Bretaña y van hacia Natal.

 

17 noviembre 2   17 noviembre 3 A medio día se metió viento y pudimos poner de nuevo las velas y hacer trabajar a “ISIDORO”.

Pasado esto, nos cae un gran chubasco que aprovechamos para recoger agua dulce y darnos alguna ducha: colgamos un balde del puño de escota de la botavara y recogemos el agua que cae de la vela…

De momento, el viento viene más aproado y nos movemos bastante, ciñendo.

 

18 noviembre 2 Día 18 de noviembre (7º día). Toda la noche han estado pasando chubascos, el primero con Marta de guardia, fuertes rachas y mucha lluvia. Marcos en su guardia tuvo más de lo mismo y tuvo que controlar a dos pesqueros que faenaban alrededor nuestra. Vemos que la cadena del ancla se ha destemplado y decidimos recogerla y estibarla bajo proa. Empezamos a tener corrientes a favor.

Por la tarde cae un poco el viento y mantenemos un rumbo abierto sobre la ruta. Seguimos alimentándonos bien: bocatas de lomo embuchado y queso de Santo Antao con aceite de oliva de Córdoba.

18 noviembre 1  Por la tarde, al ponerse el sol, Marcos observó que el obenquillo de sotavento estaba en banda: habíamos perdido el pasador del terminal que enrosca la parte baja del tensor. Aflojamos contratuerca, apretamos tensor y volvimos a apretar contratuerca. Mañana de día revisaremos el resto de los pasadores.

Después de recibir los partes meteorológicos decidimos no confiarnos y no tirar demasiado hacia tierra, por lo menos, hasta que estemos a más de cinco grados Sur, ya que a partir de ahí esperamos que los vientos rolen más al Este. Antes de la media noche, Marta se despierta con sueños trasladados al barrio del Carmen y con celebrar el paso del Ecuador tomando una cervecita con patatas fritas.

 

Día 19 de noviembre (8º día). El GPS se descontrola y de repente marca como si estuviéramos “navegando” por el centro de África. Desconocemos los motivos y nos deja algo intrigados. Volvió solo a su posición en breves instantes.

Otra curiosidad que observamos es que, después de tantos días soplando viento con la misma intensidad y dirección, la mar no se arbola para nada, mucho menos que en el Mediterráneo, que con menos, se hace más escandalosa.

Vuelven a pasar chubascos que avisan aumentando la intensidad del viento. Caen chaparrones y, cuando pasan, nos dejan recalmones. Nos vamos acostumbrando a esta dinámica.

19 noviembre 1 A las siete y  veinte de la mañana cruzamos el Ecuador geográfico!!!

 

 

 

El viento refresca al sudeste 25 nudos, y recogemos un poco de génova para no clavar tanto la proa, por el exceso de peso que llevamos allí, hasta el punto de que un golpe de mar entra por la escotilla de la cámara logrando incluso despertar a Marta de sus profundos sueños.

El viento sigue refrescando y metemos el segundo rizo. El barco lo agradece yendo más asentado y sin perder velocidad. Mandamos correos a casa vía SailMail para avisar que hemos pasado el Ecuador. Quique prepara un revuelto de huevos con guisantes, cebolla, jamón serrano que tomamos acompañado de arroz blanco. Llevamos navegadas 2000 millas desde que salimos de Cabo Palos.

 

 20 noviembre 1  Día 20 de noviembre (9º día). Amanecimos con cinco cagotes (peces voladores) en la cubierta. Marta y Marcos se pasaron toda la noche de guardia, turnándose entre ellos. Menos la dirección del viento que rola un poquito más al sur, casi todo sigue igual. Nos dejamos caer un poco hacia el suroeste y la navegación se hace más rápida y cómoda. La piel de cada uno  está cada día más curtida por este sol que cae tan a plomo.

A medio día quitamos el segundo  rizo y dimos todo el génova.  A la puesta de sol, nos entró un chubasco del Sureste y dejó bastante agua mientras comíamos unos deliciosos spaghetti boloñesa.

carabela Ya empezamos a ver carabelas portuguesas y un pequeño petrel sobre una boya a la deriva.

 

 

 

 

21 noviembre 1  Seguimos con los “turnos espontáneos” para dormir y tenemos tiempo para leer, charlar, cocinar… Las guardias nocturnas son tranquilas, con mucho tiempo para los recuerdos y las reflexiones.

 

Hoy hay una preciosa luna llena, que aprovechamos para meter primer rizo y dejar medio génova, andando 7-8 nudos con viento por el través. La mar, aunque tendida del sureste, a veces llega picada y confusa.

 

Día 21 de noviembre (10º día). Sin novedad en las guardias, nos abrimos un poco de rumbo para dejar las rutas de mercantes (de Ciudad del Cabo y Buenos Aires hacia el Norte) más a tierra. Siguen cayendo a cubierta cagotes, incluso por sotavento. Nos preparamos un completo almuerzo de tostadas al horno de sobrasada con queso, de paté, pamboli y zumos.

21 noviembre 2  Seguimos navegando bien, con una buena media de más de 7 nudos. Y sin arrancar motor, con la placa solar y el molino trabajando. Seguimos también sin tocar la caña (“ISIDORO” sigue portándose) y sin tocar una escota (el viento es constante y nos empuja suave pero continuamente hacia Salvador). Sólo mantenemos nuestra buena costumbre de meter un rizo en la mayor con la puesta de sol. Esperamos en las próximas horas bajar de las 500 millas a destino. Como de costumbre, recibimos partes meteorológicos antes de medianoche, que son favorables para los próximos días.

 

Día 22 de noviembre (11º de travesía). Continuamos con los mismos turnos de guardia. Quique suele hacer la primera. Marta, la segunda y Marcos la tercera, hasta el amanecer. Marta observó en su guardia una fuerte luz por proa que no se detectó ni en el AIS ni en el radar. Pensamos que podría tratarse de un pesquero de madera.

22-1 Sacamos el resto del peto y lo preparamos en encebollado.

 

Hemos cambiado los guardines de ISIDORO (el piloto de viento) que son de dynema y forrados de kevlar ya que, por el roce con la polea de reenvío, se estaban gastando de más, y habían perdido la funda quedando la mena al descubierto. También hemos cambiado los polines de reenvío porque son estos los que causan el desgaste de los guardines.

A medio día avistamos un velero a unas 7 u 8 millas a sotavento. Después de la puesta de sol, entramos en la Rueda de los Navegantes y oímos a los del Gran Camajan V hacer de puente con el Irenea, que está participando en la regata del ARC. Sus previsiones son de muchas calmas y poca suerte comparada con la que nosotros tuvimos a la salida de Canarias.

Hoy nos llega la noticia de la muerte de Álvaro, el cuñado de Marta. Estamos muy lejos, pero nos sentimos cerca.  Aun así, me gustaría haber podido abrazar a Maru y a los chicos….

 

23-1 Día 23 de noviembre (12º de travesía). Hemos navegado toda la noche con ESE de 20 nudos y al amanecer rola a ENE. Damos todo el génova y quitamos el acostumbrado rizo de la mayor. Echamos el curri de nuevo ya que nos hemos terminado el pescao de la despensa.

Vemos el primer AIS en seis días, a unas 18 millas por la amura de estribor. El AIS es un sistema de identificación de barcos que los marca en el plotter y da información sobre ellos (nombre, tamaño, rumbo, velocidad, etc.). Siempre vemos la señal del AIS antes de ver al propio barco. Bajamos Metareas y UGRIB, que dan vientos generalizados del noreste de 15 nudos para los próximos días. Al salir la luna, nos picó un pescao al curri y se llevó la mitad de las “patas” del pulpo de la rapala.

 

24noviembre 1  Día 24 de noviembre (13º de travesía). Hemos tenido muchos chubascos esta noche. Algunos han dejado agua, y otros no, pero estábamos verdaderamente rodeados por ellos. Hubo un momento en que en la pantalla del radar se veía nuestro barco en el centro rodeado de hasta siete y ocho chubascos. Tras pasar estos, poco viento y mucha mar.

24-4 Nos tomamos un buen desayuno de tostadas de aceite y tomate por la mañana, y macarrones con tomate, cebolla, ajo y queso de Santo Antao gratinado a medio día.

 

 

SONY DSC Izamos genaker y parece que navegamos bien, pero se mete más viento y el barco se aproa con frecuencia, así es que decidimos arriarlo. Peeeero, la driza se ha atascado a tope de palo y no baja. La vela está en su calcetín, pero no podemos arriarla. Marcos se prepara para subir al palo, bien amarrado porque hay viento y mucha mar, cuando la driza se desatasca sola. Menos mal.

 

24-5 Avistamos siete AIS. Uno de ellos, el SENDAI SPIRIT, venía de noche a rumbo de colisión y nos ha cedido paso. Menos mal, porque íbamos atangonados y nuestra maniobra hubiera sido difícil de realizar. Quique les llama por VHF para agradecer su atención.

 

 

25 1 Día 25 de noviembre (14º de travesía). Ha sido una noche de mucho tráfico de barcos.

 

 

Se posaron, para descansar, dos tiñosas bobas en el poste de antenas y una en el guardamancebos.

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Nos pasamos la mañana trasluchando con el tangón pues los roles eran continuos. En una de las trasluchadas, se nos enganchó el curri en la hélice y se partió. Hubo que recoger génova para emproarnos y para que Marcos se pudiera tirar al agua con el barco parado y recuperar el resto del curri con rapala incluida.

Por la tarde, vimos de repente una especie de ebullición en el agua que se acercaba hacia el barco. Eran CIENTOS DE DELFINES, que nos acompañaron durante más de cuatro horas, haciéndonos todos sus numeritos: saltos, piruetas, volteretas, competiciones a ver cuál de ellos podía nadar más cerca de nuestra proa… Fue un auténtico espectáculo.

25 3   25 2

 

 

 

 

 

Establecemos a la hora acostumbrada contacto con Rafael del Castillo en la Rueda de los Navegantes para despedirnos y agradecerle la información  que nos ha ido facilitando, ya que la próxima noche la pasaremos en tierra.

 

Día 26 de noviembre. Noche de guardia tranquila. A las 9:30 sólo quedan 50 millas a Salvador de Bahía. No puedo dormir en todo el día, ¿serán ya los nervios de la llegada?

26 2 Hace calor, y nos remojamos cada dos por tres con agua dulce, porque  llegamos sobrados de agua en el tanque: solo hemos consumido la increíble cantidad de dos tercios del total. Es decir salimos con 200 litros y solo hemos consumido 120 litros entre tres personas y en más de 14 días.

 

26 4 A las 14 horas, avistamos ¡TIERRA!!!! a 23 millas y al 270, y vemos cómo nos acercamos al impresionante “SKYLINE” de Salvador de Bahía.

 

 

Y por la tarde entramos en la Bahía de Todos los Santos, entre cargueros fondeados, hasta Bahía Marina, en donde nos reciben unos marineros en zodiac para indicarnos el lugar de atraque. Por la noche, nos fuimos a una pizzería a cenar y a celebrar la feliz llegada tras esta difícilmente superable TRAVESÍA DEL ATLÁNTICO!!!.

 

A modo de EPÍLOGO y CONCLUSIONES: es un hecho que hemos realizado, de verdad, una estupenda travesía. Creemos que las bases del éxito han sido: una buena previsión meteorológica que nos permitió salir de Cabo Verde en el momento adecuado, un barco bien preparado que respondió de maravilla, un piloto de viento que no protestó en ninguna situación, la mejor tripulación posible, una estupenda alimentación y muchas ganas de navegar a vela….

NOTA: siguiendo la sugerencia de nuestro amigo Miguel, os dejamos un enlace de un diccionario nautico por si teneis dudas sobre algún término marinero utilizado en el texto: DICCIONARIO NAUTICO.

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4 respuestas a TRAVESÍA DEL ATLÁNTICO (12 a 26 noviembre 2010)

  1. miguel sancho nieto dijo:

    despues de ésto ya sois profesionales de la aventura, y tambien de contarla. Sólo echo de menos enlaces de las palabrejas a un diccionario de términos marineros (es broma pero es que los profanos no nos enteramos de muchas de ellas y eso que yo al fin y al cabo no soy del todo lego en la materia)

  2. Javier dijo:

    Me lo he tragado con puntos y comas como si se tratara de un relato del mismísimo Conrad. Escalofriante pensar en esas horas esperando atentos al siguiente movimiento, un chubasco, un role, un barco, un cabo que salta, la placa cargando, la estiba correcta, el 22 de noviembre. Estoy emocionado.

    Sobre posibles mejoras, otro día hablamos. Ahora toca saborear el gustillo salado mientras me duermo en este mareo de tierra que me acaba de entrar.

    Buenos vientos y aguas claras.

    • El Duende dijo:

      Gracias, Javi, muy bonito!!!!
      Sobre las posibles mejoras, ya sabes que no somos expertos en esto y agradecemos cualquier sugerencia. Si son más de 100, las mandas mejor a nuestro correo electrónico.
      Besos de Los Duendes

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