Samaná, REP. DOMINICANA (2 a 18 mayo 2013)

 

Tuvimos dos días de navegación para ir desde Boca Chica hasta Samaná.

Para llegar allí, hay que pasar el Canal de la Mona, de mala reputación por traicionero, pero la verdad es que lo pasamos tranquilos, con poco viento.

 

1_0   2_0 Lo mejor de la travesía fue la pesca de un wahoo de más de 10 kg que picó poco antes de la llegada.

 

 

 

3_0 Tuvimos que “anestesiarlo” con un chorro de ron panameño en las agallas.

 

4_0 Enseguida Quique se puso a limpiarlo en la yupeé del barco.

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6_0 Fijaos en el lío de plomos, anzuelos y nylon que llevaba el pobre bicho en el estómago!

 

 

 

 

7_0 El wahoo, ya limpio.

Era más pescao del que podíamos comernos. En realidad, regalamos gran parte de él a la llegada a Samaná.

 

 

 

 

8_0 La bahía de Samaná es muy resguardada y tranquila. Allí fondeamos.  9_0

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14Siempre tenemos vecinos de fondeo con curiosos nombres…

 

 

 

 

15Las varas de bambú que nos regalaron en Jamaica, cortadas y sujetadas a los pasamanos de cubierta.

 

 

 

 

16_0 Nuestro pequeño dinghy, que llevaba varios meses estibado en el pañol de proa, se había despegado en una zona cerca de la popa. Antes de bajar a tierra, lo pegamos con Sikaflex.

 

 

 

 

17_0 Cerca de nuestro sitio de fondeo había un pequeño muelle donde nos dejaban desembarcar. 19_0   20_0

 

 

 

 

 

 

 

 

21_0 La ciudad de Samaná es muy bonita, con las casas sobre una colina que da al mar.

 

 

 

 

 

22_0   23_0 Muchas de ellas, pintadas de alegres colores.

 

 

24_0 Tiene un cuidado y agradable paseo marítimo.

 

 

 

 

25_0 “Suave, no sufras”…

En Samaná, las motos constituyen el medio de transporte universal. Funcionan como taxis y suben a ellos varias personas.

 

 

 

26 Aunque los auténticos protagonistas son los “motoconchos”. Aquí usamos uno para llevar la compra al barco.

 

 

 

 

27 La compra casi no nos cabe en el dinghy…

 

 

 

 

 

28Reencontramos a viejos amigos en Samaná. Como a JAVI, del catamarán Colliandre, a quien habíamos conocido en Panamá…

 

 

 

 

29 … o ANTONIO (a la derecha), con quien habíamos coincidido en Jamaica. El del medio es JAN nuestro mejor amigo dominicano. Nos ayudó mucho allí para resolver todas las gestiones previas a nuestra travesía del Atlántico.

 

 

 

Estamos listos para zarpar hacia Azores desde aquí, con el barco arranchado, cargado de comida y agua y los tanques a tope. Los partes son buenos…. ¡allá vamos!

 

 

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