Porto Palo (27 a 29 julio 2009)

 

DSC00836 (Copiar)

Marta está contenta. Muy contenta.

Navegar con Quique en El Duende, por el Mediterráneo, es motivo más que suficiente, pero es que ahora…. ESTÁ BEA!!!!!

Mírala, que no puede parar de reir…

 

DSC00756 (Copiar)

Bea, la hija de Marta, y su amiga romana Silvia embarcaron hace unos días en Siracusa.

Aquí las tenéis, en la travesía a Porto Palo… ¡sufriendo mucho!

 

DSC00812 (Copiar)

 

Silvia se ha acomodado muy bien a la vida a bordo, a pesar de ser la primera vez que navega y vive en un barco.

Bea, en cambio, es ya una experta naveganta…

 

DSC00769 (Copiar)DSC00774 (Copiar)

 

 

 

 

 

 

DSC00779 (Copiar)

 

Y bueno, ya puestos a incluir fotos “con bicho”, aquí está el duende Faria, siempre atento a la navegación.

 

 

DSC00808Y hablando de navegación, tuvimos un día bueno entre Siracusa y Porto Palo.

Pasamos cerca de estas piscifactorías con forma cónica.

 

 

DSC00837 (Copiar)Llegamos a Porto Palo de Capo Passero a media tarde. Dimos un paseo por el puerto entre cantidad de barcos en boya, y al final nos fuimos fuera, a fondearnos.

Cenamos a bordo, spaghetti a la hueva de erizo.

DSC00852 (Copiar)A la mañana siguiente nos acercamos con El Duende otra vez al puerto, con la idea de comprar algo de pescado.

Un barco atracado al muelle nos ofreció abarlobarnos a él, y aceptamos. El dueño se llama Francesco y es, además de guapo, simpático y buena gente.

DSC00855

Francesco nos regala una botella de vino blanco (siciliano, por supuesto), una caja de hielo para meterlo y quedamos para la tarde, que vendrá con unas gambitas. Así se hacen las amistades en esta tierra!

 

 

DSC00867 (Copiar)

Las niñas quieren ir a conocer el pueblo, que está a unos 3 kilómetros, y Francesco las acerca con su coche.

El pueblo es chiquitito, y agradable. Silvia nos invita a una café y luego nos damos un baño en la playa.

DSC00864

 

 

 

 

DSC00870 (Copiar)

 

Es imposible no recordar Cabo Palos cada dos por tres.

De hecho, muchas veces nos sale “Porto Palos” en lugar de Porto Palo!

Este es su faro que, aunque en versión pequeñita, también se le da un aire al nuestro…

 

DSC00874 (Copiar)

Cuando volvermos del pueblo, Quique ya ha comprado pescado, pero llega la Guardia Costiera y nos dice que allí no podemos estar. Le dejamos una nota a Francesco y nos vamos a fondear frente a la bocana del puerto.

 

DSC00877 (Copiar)

 

Nos comemos los salmoneticos que ha comprado Quique, muy ricos, acompañados de arroz blanco y cervecita fría.

Por la tarde viene al barco Francesco acompañado de su amigo Sammy (Salvatore). Traen varias botellas de vino y nosotros vamos sacando cosas ricas de comer. Al final se quedaron casi hasta la una de la mañana… sin parar de reir!

 

DSC00887 (Copiar)DSC00900 (Copiar)Nos fuimos al dia siguiente a visitar Isola de Corrienti, a unas tres millas de Porto Palo. Llevamos durante un buen rato a las niñas “al curri”.

DSC00893 (Copiar)

DSC00909

DSC00922

La isla es muy bonita y aprovechamos para bucear un buen rato.

 

DSC00930

 

Y Quique preparó un buen caldero de rascasote. Sólo quedaron las raspas…

DSC00936 (Copiar)

 

 

 

 

 

 

DSC00956Desde allí hablamos con Francesco y nos dijo que la policía no nos pondría problemas por la tarde, así es que quedamos en abarlobarnos de nuevo a su barco y salir por la noche a dar una vuelta por el pueblo.

DSC00939 (Copiar)

Pero qué bien lo pasamos. Qué gente más estupenda. Francesco y Sammy habían traído a otros dos amigos: Sebastiano (un pescador de 19 años, todo un profesional super orgulloso de su trabajo) y su hermano Carlo (un chaval de 14 años más despierto que la mar). En la foto aparecen todos en la fila de la izquierda. Primero Carlo, luego Sebastiano, Francesco con la cara tapada y al final Sammy con camiseta roja.

Al atardecer nos fuimos juntos al pueblo, ya que hay allí una verbena. Lo pasamos genial. Tomamos con ellos unos bocatas en un bar del pueblo y, ya tarde, Sebastiano nos llevó de vuelta al barco en su coche.

DSC00950 (Copiar)

A la mañana siguiente, apareció Francesco con unos croissants recién hechos. Con vecinos así da gusto, oye.

La única pena, y no por ser única más pequeña, es que hoy se van Bea y Silvia…. BUAAA!!!! Marta pasa, literalmente, el resto del día llorando, como cada vez que se separa de su hija. Pero con lágrimas de verdad, de las que duelen al salir… Ni qué decir tiene, Francesco se ofreció a llevarlas a la parada de autobús. Gracias Francesco, por todo.

DSC00872 (Copiar)

Barcos, probablemente norteafricanos, decomisados por la Guardia Costiera italiana. seguro que llegaban llenos de inmigrantes…

 

 

 

DSC00969 (Copiar)Antes de salir, llegaron al puerto unos camiones para descargar de un pesquero recién amarrado una buena cantidad de atunes.

Lo más curioso es que, tras el pesquero, habían llegado unos pampos, que no se separaban de él…

 

DSC00975DSC00980

 

 

 

 

 

 

Y salimos hacia Malta, nuestra próxima escala. Pero, para despedirnos de Porto Palo, una historia graciosa. Habíamos quedado con Sebastiano en encontrarnos en algún sitio cerca de Porto Palo, en la mar, y que nos pasaría una caja de gambas. Al final el encuentro no fue posible, pero hablamos por radio. Nos despedimos de ellos y quedamos en que contactaríamos de nuevo a través de Bea y Silvia. Y entonces entra en la radio otro pescador preguntando que quiénes son Bea y Silvia, y luego entra otro y otro… Y así nos despedimos de esta maravillosa gente siciliana, con una divertida conversación en la VHF sobre las niñas, entre los pescadores de la zona.

 

Esta entrada fue publicada en MED - Italia y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>